CELEBRACIONES DE SAN VALENTÍN

A lo largo y ancho del planeta San Valentín tiene diferentes tradiciones, en algunos países el amor y la amistad los celebran en otros momentos del año como ocurre en Argentina que tiene su equivalente en julio con la Semana de la Dulzura. Pero el 14 de febrero, depende de dónde vivas lo celebrarás de diferente forma. Hemos seleccionado cinco de las más curiosas. Quizás queráis adoptar alguna.

JAPÓN: Chocolate

En Japón es tradicional regalar chocolate. ¿Poco original? Seguid leyendo… El 14 de febrero las mujeres regalan chocolate a los maridos y novios. Es un chocolate de muy alta calidad y especial que se llama honmei-choco (sentimiento verdadero), además, se entrega en persona. Mientras que a las personas como compañeros de trabajo o conocidos se les regala giri-choco (chocolate obligado), más barato. Incluso hay una tercera variante que es el cho-giri choco (chocolate muy obligado) que suelen recibir los compañeros más impopulares. Esta tradición tiene una segunda parte y es que el 14 de marzo (Día Blanco) los hombres que han recibido honmei-choco devuelven la atención a las mujeres haciendo un regalo por el doble o triple del valor de los chocolates, generalmente suele ser joyería o ropa cara.

Como vuelta de tuerca, en Corea han adoptado esta tradición japonesa, pero es que, además, el 14 de abril (Día Negro), las personas solteras se reúnen para comer noodles negros y compartir sus males de amores.

NORUEGA y DINAMARCA: Tarjetas

En este país siguen una tradición que se remonta al siglo XVIII, Gaekkebrev. Los admiradores secretos escriben poemas a su persona amada y recortan el papel dándole bellas formas. Además incluyen en el sobre unas flores conocidas como campanillas de invierno. La gracia es que la carta es anónima, la persona que la escribe firma sustituyendo las letras de su nombre por puntos. Si la persona que recibe la nota adivina quién es el remitente recibirá un huevo de pascua. Si no, será ella la que lo tenga que regalar.

ESLOVENIA: Naturaleza

En este país San Valentín es no sólo el patrón de los enamorados, además es uno de los patronos de la primavera. Así que el 14 de febrero es el primer día en el que el campo empieza a trabajar para que crezcan las flores. Es el día en el que las plantas comienzan a regenerarse. Allí tienen un dicho que así lo afirma: “San Valentín entrega las llaves a las raíces”. También se cree que ese día los pájaros se declaran su amor, así que para ser testigos de toda esta regeneración de la naturaleza los enamorados caminan descalzos a través de los campos que, en algunas ocasiones, sigue congelado. Y el 12 de marzo, en la festividad de San Gregory, los humanos celebran su amor.

TAIWAN: Flores

Las flores son uno de los regalos más recurrentes durante esta festividad y Taiwán es el país que mejor lo ejemplifica ya que hace gala de su tradición floral, no sólo el 14 de febrero sino también el 7 de julio. Se espera que los hombres regalen ramos de flores a sus amadas. Pero, según la tradición taiwanesa, hay que estar atentos a la simbología de los colores y la cantidad de flores regaladas. Por ejemplo, rosas rojas simbolizan cualquier amor, pero regalar 99 significa amor para siempre. Si lo que se regala son 108 rosas entonces el mensaje que se transmite es… ¿quieres casarte conmigo?

BULGARIA: Vino

En Bulgaria, San Valentín también comparte santoral el 14 de febrero, en esta ocasión con San Trifon Zarezan que es el patrón de los vinicultores. Es el día en el que comienzan a preparar los viñedos para el verano. Tradicionalmente, los hombres riegan la tierra con el vino para hacer que la tierra sea más fértil. En la actualidad, además, los jóvenes enamorados y las parejas que celebran su amor maridan su cena de San Valentín con vinos locales.

ENAMÓRATE DE SAN VALENTÍN: ORÍGENES

Necesitamos amor, no tiene que ser erótico puede ser fraternal, amistoso e incluso extravagante e inesperado. Pero lo que más necesitamos estos días es amor. El pobre San Valentín está tan devaluado por el desmesurado mercantilismo occidental que nos llega a provocar rechazo pero… ¿y si os contamos de dónde viene y las hermosas historias y tradiciones que fue originando a lo largo y ancho de todo el mundo? Seguro que entonces volveréis a creer en él. ¿Nos acompañáis?

EL ORIGEN DE LA FIESTA

Como en muchas de las festividades que han llegado hasta nuestros días, San Valentín tiene un origen pagano que luego se transformó en cristiano. Tendríamos que remontarnos al festival Lupercalia que se celebraba cada 15 de febrero, desde el siglo V a.C. hasta 150 años después de que el emperador Constantino legalizara el cristianismo. Al parecer, durante el festival hombres desnudos azotaban a jóvenes doncellas con látigos de piel de cabra para aumentar su fertilidad. Esta tradición de dudoso gusto vino a sustituirse por la leyenda acerca de San Valentín que se sitúa ya en el siglo III en Roma. El emperador Claudio II decretó que el matrimonio quedaba prohibido para los jóvenes soldados ya que eran mejores los solteros que no tenían esposas ni familias. Valentín actuó contra lo que consideraba una injusticia y comenzó a organizar bodas clandestinas para jóvenes soldados. Cuando el emperador lo descubrió lo condenó a muerte y fue ejecutado el 14 de febrero del año 270 d.C.

EL ORIGEN DE LAS TARJETAS

Nos movemos en el tiempo y el espacio para viajar a la Francia del siglo XV donde se originó la tradición de las tarjetas de San Valentín. La primera tarjeta de la que se tiene constancia fue la que le envió Charles, duque de Orleans, a su esposa cuando fue hecho prisionero en la Torre de Londres tras la batalla de Agincourt. En Estados Unidos, es uno de los regalos más habituales, casi 200 millones de estas tarjetas se envían cada año. Se hicieron muy populares durante la Guerra de la Independencia y fueron implantándose hasta que hacia 1900 comenzó su producción masiva. Cuando en 1913 la empresa Hallmark entró en el mercado de las tarjetas de San Valentín, las ventas se dispararon y se diversificaron. Ya no sólo se enviaban entre los enamorados, sino que se extendió a padres, hijos, hermanos y amistades. De hecho en muchos países, esta fiesta se ha extendido no solo a los enamorados sino que se ha convertido en una celebración de la amistad.

Y, ¿cómo se celebra esta festividad en el mundo?… En el próximo artículo os contaremos algunas de las más peculiares. No os las perdáis están llenas de amor.

Feliz Año 2021
10 DESEOS PARA 2021

Hemos llegado hasta aquí. Parecía imposible, parecía que este funesto año no terminaba nunca. Somos conscientes, que pasar de un año a otro en el calendario no va a cambiar mucho en un primer momento, pero cuando todo está tal mal ya solo se puede ir a mejor. Así que sí, afrontemos el nuevo año con valentía, cojamos la mochila, abandonemos Mordor y cual intrépidos hobbits que hemos sido durante la travesía de 2020, volvamos a nuestra querida Comarca.

Nosotros queremos ser parte de ese viaje de vuelta, queremos acompañarte con toda la carga emocional que has acumulado durante este terrible año y para ayudarte hemos preparado estos diez deseos para ti:

1. Que te vuelvas a reunir. Que no tengas que contar ¿somos más de seis? Que las comidas con los compañeros vuelvan a ser ruidosas. Que los domingos vuelva a haber paella familiar, que los cumpleaños infantiles se vuelvan a llenar de niños.

2. Que vuelvas a disfrutar de la vida presencial. Que vuelvas al aula, a los congresos, a los eventos… para que conozcas a la gente más allá de la ventana del ordenador. Para que sigas ampliando tus experiencias, tu círculo profesional, tu círculo de amistades.

3. Que vuelvas a bailar con tu gente como si no hubiera un mañana. A reír en tu clase de zumba. A nadar sin miedo en la piscina. A sudar libre en la clase de spinning. A ver las caras de la gente.

4. Que vuelvas a trasnochar. Que vuelvas a tomar copas de madrugada. Que te vuelvan a invitar a fiestas sin fin. Que vuelvas a ver amanecer después de pasar la noche en vela en ese local de moda que tanto te gusta.

5. Que vuelvas a viajar. Por desear que no quede y nos encantaría que pudieras preparar ese viaje que en 2020 quedó apartado y que lo disfrutes, da igual lo lejos o lo cerca, lo que queremos es que lo hagas, que lo vivas y que mandes muchas fotos.

6. Que vuelvas a quedarte en casa… pero porque es lo que te apetece. No por imposición. No por miedo o responsabilidad. Sino porque has decidido hacerlo y disfrutarlo.

7. Que vuelvas a respirar libremente. Sí, ya sabemos que no has dejado de hacerlo, pero queremos que tu nariz y boca vuelvan a sentir la brisa y que aspires con fuerza y sin mascarilla. Todavía queda, pero no perdemos la esperanza.

8. Que vuelvas a abrazar. Y a besar. Y a saludar efusivamente. Con esa calidez que siempre hemos gastado los pueblos bañados por el Mediterráneo. Queremos que vuelvas a disfrutar de tus mayores y de los pequeños, que rías abiertamente, sin miedo a contagiar.

9. Que vuelvas a estar con los tuyos. Que vuelvas a ver a aquellos que no pudiste ver durante este año. Que no dejes de disfrutar de las personas que más quieres. Que vuelvas a amar.

10. Que tengas salud. Que ni éste ni cualquier otro virus que ronde por ahí interfiera en tu vida. Que la salud te acompañe a ti y todo el mundo que te rodea. Que te mantengas fuerte y con ganas para afrontar cualquier desafío que tenga que venir.

Ya sabemos que sólo son deseos pero, si no deseamos, si no soñamos… ¿qué nos queda? De verdad queremos que tengas un maravilloso 2021. Nosotros estaremos aquí, para organizar momentos felices y nos gustaría que contaras con nosotros para organizar los tuyos.

P.D.: 2020 cierra la puerta al salir, gracias.

FELIZ NAVIDAD

¿Cómo pensábamos que sería este año la Navidad? ¿Cómo la hemos celebrado otros años? ¿Recordamos lo que era vivir con la antigua “normalidad”? ¿Es necesario que nos repitamos que hemos de salvar vidas para salvar las navidades que estén por venir? ¿Y si este año nos planteamos la Navidad como un estado mental?

El espíritu navideño que cada uno quiera celebrar no lo podemos abandonar. Ya nos hemos hecho a la idea de que este año las reuniones serán pequeñas, para algunos tal vez demasiado pequeñas pero, qué es eso comparado con todo lo que estamos viviendo. Qué es eso comparado con toda la gente que no ha podido llegar a vivir esta Navidad tan emotiva y atípica. Nada. Nada. Echando la vista a las navidades pasadas parece que hubiera pasado una eternidad, porque el año vivido ha sido extraño y de una u otra forma nos ha pasado factura.

Pero hemos aprendido cosas. Por ejemplo a pensar en los demás, a mirar a los ojos, a poder adivinar las sonrisas debajo de las mascarillas, a dar abrazos en la distancia y a guardar los besos para después. Hemos llegado hasta aquí con toda la carga emocional que ello ha supuesto y no podemos dejar que muera el espíritu navideño. Enfrentémonos a nuestros propios Grinch y Scrooge y este año celebremos la Navidad sentida, la de verdad, la Navidad interior.

No hacen falta que sean lujosas, ni que se parezcan a las que hemos vivido otros años. Reinventémoslas en la forma pero sigamos viviéndolas en su esencia. Pensemos diferente. Aprovechemos lo que hemos aprendido este año en la forma de trabajar. Pensemos en hacer video llamadas para saludar a la familia, para incluso compartir la cena de forma virtual con los que no nos hemos podido reunir.

Quedad para jugar a las películas a través de Zoom o contratad algún scape room virtual con el que podáis quedar sin tener que juntaros. Y si pensáis en lago más íntimo, por qué no un maratón de cine navideño debajo de una manta con una bandeja llena de turrón y una buena taza de cacao mientras las luces del árbol alegran una estancia a media luz.

Por qué no salir a pasear por el parque más cercano, en una forma lenta y sosegada de disfrutar del invierno, al aire libre en un lugar sin mucha concurrencia. Enviad vuestros regalos con notas especiales llenas de apoyo, de cariño y de mucho ánimo a vuestros seres más queridos.

¿De verdad vamos a medir la Navidad por el número de personas reunidas en una mesa? No, este año vamos a medirla por la imaginación que le echemos, por las ganas de seguir viviendo a pesar de todo, por las gracias que demos por las buenas cosas que tenemos, que hemos tenido y que vendrán, por el recuerdo de todo lo que hemos perdido.

Sí, nosotros os queremos desear FELIZ NAVIDAD a pesar de todo. Todo nuestro cariño va para los que nos apoyáis, los que trabajáis con nosotros o los que nos leéis por aquí.

¡FELIZ, FELIZ NAVIDAD!